Según denuncian los afectados, se trata de una situación que persiste desde hace más de tres décadas y que genera riesgos de seguridad para los peatones. El vecindario critica que las soluciones aplicadas hasta ahora son insuficientes y exigen una reforma integral de la vía ante el actual deterioro urbano
PINTO/03 FEBRERO 2026.- El estado de la calle Ferrocarril ha vuelto a centrar las quejas vecinales en la localidad de Pinto. Los residentes denuncian la presencia de «tremendos baches» en el asfalto que están provocando que las piedras se desprendan y salten hacia las zonas peatonales. Esta situación conlleva un riesgo físico para los viandantes, quienes temen sufrir impactos o lesiones en las extremidades al caminar por la zona.
Una de las vecinas afectadas, Natividad Martínez, señala que este problema no es reciente, sino que se repite año tras año desde hace más de tres décadas. La comunidad critica que las intervenciones municipales se limitan a rellenar los socavones con tierra, una medida que consideran un parche temporal y poco serio ante la gravedad del deterioro.
La indignación vecinal se ha extendido a otras zonas del municipio. Otros residentes apuntan deficiencias similares en la calle de Pedro Faura, donde se forman grandes balsas de agua en los pasos de peatones, o en la calle Córdoba, donde denuncian el abandono de los alcorques desde el pasado verano. Estas quejas reflejan un descontento generalizado con la gestión del mantenimiento urbano y la planificación de las obras públicas.
Los ciudadanos contrastan el estado de estas vías con las recientes reformas en calles como Juan Pablo II, Asturias o Cataluña. Mientras se ejecutan proyectos bajo el concepto de «Pinto Verde», parte de la población considera que se están desatendiendo las necesidades básicas de pavimentación y limpieza en las calles más antiguas del centro urbano.
A las quejas por el asfalto se suman críticas sobre la nueva configuración de la movilidad local. Algunos vecinos señalan problemas en el diseño de las alcantarillas, que no absorben el agua adecuadamente, y la reducción de la anchura de las calzadas en las vías recientemente reformadas, lo que está generando dificultades en el tránsito diario.
