Familias denuncian falta de personal real, censura informativa y pérdida de atención educativa
La polémica por la falta de personal en la Escuela Infantil Municipal Virgen de la Asunción no solo continúa, sino que se intensifica. Tras la publicación de la primera información sobre la preocupación de sindicatos, varias familias han denunciado públicamente lo que consideran una estrategia de “manipulación” y “maquillaje de datos” por parte del Ayuntamiento de Pinto, a raíz del reparto de una nota informativa institucional en el propio centro.

Según relatan madres y padres del alumnado, el documento fue entregado a las familias por las profesoras por indicación municipal, pese a que el contenido del texto no reflejaría la realidad diaria de las aulas, y por tanto, no expresaría la opinión de las docentes, ni les representa.
Desde las familias se cuestiona especialmente el argumento municipal de que la escuela cumple con los “mínimos legales” de personal. En este sentido, denuncian la existencia de lo que califican como “plazas fantasma” en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), entre ellas la de una profesional que, según afirman, dejó de trabajar en la escuela hace casi una década para incorporarse a otro departamento municipal, sin que su plaza haya sido cubierta de manera efectiva en el centro educativo.

Las críticas no se limitan a las cifras. Las familias alertan de un deterioro progresivo de la atención educativa, a pesar del gran esfuerzo de las profesionales, especialmente en actividades fundamentales para el desarrollo de los menores de 0 a 3 años.
“Cuando mi hija estuvo aquí, su infancia en la escuela estaba llena de talleres, cuentacuentos y actividades que estimulaban su mundo. Mi hijo, por el contrario, apenas conoce nada de eso” «nuestras profesoras están al límite» » les faltan manos y ojos para llegar a todo», explica una madre vinculada al centro.
Según este testimonio, la sobrecarga de trabajo obliga a las educadoras a priorizar tareas básicas de atención, como cambios de pañal o cuidados inmediatos, en detrimento de actividades pedagógicas diluyendo el tiempo educativo.
Las familias insisten en subrayar que las profesoras no son responsables de la situación, sino sus principales víctimas. Denuncian que el personal trabaja “al límite”, que en ocasiones acude a su puesto incluso estando enfermo por miedo a dejar a una compañera sola o provocar el cierre de un aula, y que las peticiones de refuerzo realizadas tanto por el equipo educativo como por el AMPA no han obtenido respuesta por parte de la Concejalía de Educación.
Otro de los aspectos más criticados es la supuesta prohibición previa de informar a las familias sobre la falta de personal mediante canales internos del centro, como notas en las taquillas, lo que contrasta —según las familias— con la obligación posterior de repartir el comunicado municipal.
Ante esta situación, las familias reclaman transparencia, el refuerzo inmediato de personal y la implantación de la pareja educativa en todas las aulas, una medida que consideran imprescindible para garantizar una atención digna y de calidad en la única escuela infantil 100 % municipal de Pinto.
“Las familias no queremos más parches ni datos maquillados. Exigimos transparencia y la implantación de la PAREJA EDUCATIVA en todas las aulas. No vamos a permitir que sigan jugando con la educación de nuestros hijos para salvar su imagen política”.
Desde la comunidad educativa piden que el problema no caiga en el olvido y que se mantenga el foco sobre una situación que consideran “insostenible”.
